domingo, 26 de abril de 2009

La pereza y la sombra

La verdad que podría ponerme a decir cositas y cositas (chorraditas y chorraditas) sobre la sombra, que ciertamente da mucho juego (desde las cavernas hasta las nubes voladoras), pero no es el caso.
Últimamente hay mucha pereza y pocas sombras.

El tema del vídeo es Maahan, de Alamaailman Vasarat, y las imágenes, caseras.


domingo, 15 de febrero de 2009

Cuando las nubes echan raíces se convierten en árboles

Imagen en negativo de un dibu a tinta china. 30x20 cm. aprox.


Las nubes son viajeras.
Y listas, pues se aprovechan, como las aves migratorias, de las corrientes de aire para desplazarse.
Hay nubes que vuelan bajo y se dejan ver como si estuvieran posando, y las hay altas, más orgullosas y distantes. Cuando son muy cariñosas se te acercan tanto que te nublan la vista, bajan al suelo y, como niebla, te envuelven.
A veces me gusta y a veces no, pero lo suelo echar de menos.


También suelen aparecer y desaparecerse, como por artes mágicas. Se condensan a voluntad de tal manera que donde antes sólo había cielo ahora hay un rebaño de ellas. Cuando se aburren se van con viento fresco, o simplemente se re-evaporan y desaparecen elegantemente, un poco por la puerta de atrás, pero siempre sutilmente y sin llamar la atención.

Las nubes tienden a ser redundantes, por qué si no iban a re-evaporarse.

Cuando una nube se enfada se le nota en la cara, les es muy difícil disimularlo. Se les oscurece la mirada y la sangre se les sube a la cabeza, agrisándolas y ennegreciéndolas. Y hacen muecas llenas de volutas, retorcimientos, espirales y de todo. Hasta resoplan... Si te encuentras con un grupo de nubes enfadadas lo mejor que puedes hacer es resguardarte, porque si no lo más probable es que te escupan y te empapen.
Esto en ocasiones sí me gusta.
Echan miradas asesinas como rayos y como son muy celosas, a veces se las echan entre ellas y a veces se las echan a tierra. Si te pilla una de las últimas, seguramente que será una mirada fulminante.
Yo muchas veces echo miradas asesinas, pero no tan efectivas.

Hay nubes depresivas que pueden pasarse días y días llorando. O se cogen rabietas y te sueltan todo en tromba. O amenazan con contarte la historia de su vida y luego se arrepienten y se callan.
En días despejados puede pasar que sin saber de dónde, te han caído unas gotas de lluvia: son lagrimillas que se le han escapado a una nube y como son vergonzosas, se han re-evaporado.

Volviendo al principio, si hay algo que caracteriza a una nube es su nomadismo, pero ¿qué pasa cuando se cansan de tanto moverse, de tanto no estar en ningún lado?

Es lo que pensaba escribir hoy pero como me he enrollado mucho, lo dejo para otro día.



viernes, 26 de diciembre de 2008

La frase tonta del día

Llevo una semana con ella en la cabeza. La frase tonta del día es

"Nuestras vidas son los ríos
que van a dar a la mar,
que es el aburrimiento."

Espero que Jorge Manrique no se me enfade.

... y sigo preguntándome qué es de las letras perdidas.

domingo, 21 de diciembre de 2008

El limbo de las letras

Suele ocurrir, y me acaba de pasar ahora mismo:

Opción a) Estoy en google y tecleo unas palabras para buscar. Como no soy muy bueno tecleando, no soy capaz de escribir mirando la pantalla, sin levantar la vista de mis dedos bailarines. Al terminar de escribir (deletrear), levanto la cabeza y veo que me faltan letras, o que no he escrito nada.
Opción b) Estoy en la página de correo y al meter la contraseña o lo que sea, me pasa lo mismo.

En ambos casos tengo que volver a pinchar en el sitio de escribir, y entonces sí que deletreo en condiciones.

¿A dónde van estas letras que no están? No sé siquiera si han llegado a existir, aunque yo creo que sí.
¿Se pierden? ¿No se pierden? ¿Huyen? ¿Dónde reaparecerán?

Hoy por hoy, mi teoría es que van al limbo (virtual) de las letras, esperando ser rescatadas.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Flores camaleónicas

Acuarela. ¿40x16 cm?
Quizás antes de poner este dibu debería haber puesto otro con el que guarda relación y que hice meses antes...



El caso es que a través de este dibujo puedo expresar dos ideas dispares, que hace tiempo viven en mi cabeza:

Flores : Colores : Arco Iris : El color como eufemismo
Mientras hacía este dibujo tenía en todo momento a mi lado un espectrógrafo casero, aparato que me permite descomponer la luz en sus componentes espectrales; es decir, en sus colores; es decir, el arco iris. Así, fui copiando la distribución cromática del arco iris en mi dibujo.


El arco iris es el espectro del sol (por lo menos una parte). Este espectro asocia una intensidad con una determinada longitud de onda, o lo que es lo mismo, con un color (rojo = 700 nm; violetas = 400 nm. 1nm = 10^-9 m = milmillonésima parte de un metro). Distintas longitudes de onda se corresponden con distintos colores. Pero claro, esta correspondencia longitud de onda-color la lleva a cabo nuestro cerebro.

Ahora me pregunto: ¿por qué en lugar de ver colores no vemos, por ejemplo, las longitudes de onda asociadas? Al mirar al cielo en lugar de disfrutar de sus azules, bien podría ocurrir que nuestro cerebro registrase cantidades y cantidades de números y números (450, 433, 451, 470, 471, 450...). Mi opinión es que, a fin de cuentas, el cerebro haría en los dos casos el mismo trabajo, y si vemos colores en lugar de números es porque es menos duro, más estético, más bonito, más sutil y suave... es decir, un eufemismo.
Al ver, podríamos percibir el mundo de muchas maneras, pero vemos en colores porque frente a la dureza de un número, el color es más políticamente correcto.


La segunda idea que acompaña este dibu, otro día la comentaré.

domingo, 5 de octubre de 2008

PEZ

Tinta china. 70x50 cm (creo).
Este dibu lo hice durante la primavera de 2008, a ratos, después de ver por ahí otros dibujos de peces.
Lo último que le añadí fueron los extraños motivos azules. No sé muy bien por qué. El caso es que no me gusta cómo quedaron.

En general, se me hizo bastante pesado terminarlo; soy muy poco constante.


Detalle del dibu (el pez).